Con crueldad excesiva, más de una decena de puñaladas y sin algunos de sus órganos cuando lo encontraron, fue asesinado el 8 de mayo el joven de 14 años David Nocua. Un crimen que sacudió a la localidad de Usme, para unirla entorno a la solidaridad y a solicitud de justicia por el vil asesinato.

La última vez que David Nocua fue visto con vida, estaba caminando con su exnovia y un amigo de ella rumbo a propiedad privada. Una zona boscosa junto al Colegio Granada Sur, de donde nunca volvió a salir.

Según su exnovia, una de las últimas personas que lo vio con vida, el 8 de mayo, ambos se despidieron en el barrio Miravalle y cada uno cogió para su casa. Pero uno de ellos nunca llegó: David.

Tras eso, su madre, Juliana Monroy, junto a su actual pareja, Camilo Torres, y un grupo de amigos, salieron a buscarlo hacía los lugares que más frecuentaba hasta pasadas las dos de la mañana.

David Nocua
El primer cartel que publicó Juliana Monroy cuando desapareció su hijo.

Al día siguiente, 9 de mayo, sin saber aún su paradero, su madre denuncia que está desaparecido y acude de nuevo a su exnovia para obtener más información. Una joven de 15 años que al ser abordada de nuevo, cambia su historia y le cuenta que ellos se pelearon y en realidad no sabe para dónde cogió.

Angustiada, Juliana empieza de nuevo una búsqueda hasta pasadas las 11 de la noche, esta vez con más personas, pero la frustración se apodera de la situación. David sigue sin aparecer.

Ya el sábado, 10 de mayo, la exnovia de David les da una nueva pista, de que él pudo ir hacía propiedad privada. Y con esa información arranca una nueva búsqueda, los tres intentos sin acompañamiento de la policía.

Ese mismo sábado la prima del mejor amigo de David se comunica con la exnovia, y ella, cambiando por tercera vez su historia, le cuenta que sufrieron “un ataque de cuatro personas” en propiedad privada y al parecer David sufrió unas heridas que no le permitieron huir.

De nuevo, con esa información en mente, su madre arranca otra vez a buscarlo, también sin ayuda de la policía, y esta vez el resultado fue positivo. A lo lejos y con ayuda de un drone, se ve el cuerpo de una persona flotando en el río Tunjuelito: era David.

El primero que lo ve fue la actual pareja de Juliana y quien lo sacó del río fue la hermana del padre. Una escena desgarradora, pues David tenía múltiples heridas de cuchillo en su cuerpo y algunos de sus órganos no estaban dentro de él.

Posteriormente, de nuevo sin la policía, los familiares de David buscan las cámaras de seguridad para entender cómo sucedieron los hechos y en una de ellas se puede ver cómo David, su exnovia y una tercera persona, caminaban hacía propiedad privada pero uno de ellos nunca salió.

Fragmento de la cámara de video, en la que se ve a David (a la derecha) caminando junto a su exnovia y el amigo de su exnovia.

Por esto, “llegamos a la conclusión de que Sara y Carlos son los presuntos culpables. Ellos presentan heridas y picaduras de mosquitos propias de la hora en la que caminaban hacía propiedad privada”, le contó Camilo Torres a El Tiranosaurio Digital.

Sin embargo, él acepta que esto es motivo de investigación, y pide justicia y una pronta respuesta de la Unidad de Vida de la Fiscalía de Bogotá, quien está al frente del vil asesinato.

La solidaridad usmeña con el asesinato de David Nocua



Dos días después de que apareciera el cuerpo de David, el lunes 12 de mayo, estudiantes, profesores y directivos del Colegio Miguel de Cervantes Saavedra, donde estudió desde segundo de primaria hasta noveno de bachillerato, organizaron una velatón en su honor.

Decenas de personas se reunieron en la plazoleta del barrio La Marichuela, clamando justicia por el vil asesinato de David Nocua. Foto: El Tiranosaurio Digital.

Entre estudiantes del colegio Miguel de Cervantes Saavedra, directivos, profesores y comunidad en general, se llevó a cabo la velatón de David Nocua. Foto: El Tiranosaurio Digital.

Un evento en la plazoleta del barrio La Marichuela, que tuvo una asistencia masiva de la comunidad, quienes con velas y bombas blancas, clamaron justicia para que el crimen no quede en la impunidad.

Para el profesor José Alfredo Díaz Valbuena, docente de la institución, este crimen es un reflejo de lo que sucede con los jóvenes de la zona quinta a nivel general.

Pues para él, históricamente, en Usme no hay mucho que ofrecerles a los jóvenes, sumado a que mucho de ellos no tienen “familia ni oportunidades”. “Algunos estudiantes son criados por sus abuelos y en otros casos son criados por papás que no tienen tiempo para ellos”.

También le puede interesar: Usme podría quedar sin alcaldesa, ni pies ni cabeza

Los estudiantes del colegio Miguel de Cervantes Saavedra, que aún estaban en clase, también se unían a la velatón. Foto: Vidal Romero.

“No tenemos los mejores escenarios deportivos, ni los mejores colegios y ni un gran número de bibliotecas. Haciendo que nuestros estudiantes no tengan más opción que la calle y en la calle sabemos que no van a encontrar cosas buenas.”

Por eso, “que la muerte de David sirva para que volteemos los ojos hacía las oportunidades que debemos tener para nuestros jóvenes”.

Además, añade, que como comunidad “lo que queremos es que se aclaren las cosas, que sepamos que fue lo que le pasó a nuestro estudiante y que tengamos entornos más seguros en los alrededores del colegio”.

La velatón terminó cerca de las 7 y 30 de la noche y en la plazoleta quedaron encendidas las velas blancas para recordar a David, un “joven alegre, comprometido con su proceso educativo, con sueños y proyectos que llenaban de esperanza su camino”, como resalta el comunicado que publicó el colegio Miguel de Cervantes Saavedra.

¿Te gustó lo que leíste?
(Votos: 9 Promedio: 4)
, , ,
Publicaciones similares
Latest Posts from